Me contactaron vía LinkedIn para realizarme unas primeras preguntas que debía contestar por email al reclutador. Tras responderlas, el reclutador las pasó a los responsables del departamento. Días después, me informaron que querían entrevistarme personalmente, tanto el responsable del departamento como el reclutador.
La entrevista fue muy profesional y se centró en preguntas relacionadas con mi experiencia, estudios y ambiciones profesionales.
Unos días después, me contactaron para comunicarme que no continuaba en el proceso de selección.