La evaluación para la posición se llevó a cabo en dos etapas diferenciadas: una entrevista inicial por vía telefónica y posteriormente, una entrevista presencial. La primera sirvió como un filtro preliminar para verificar las cualificaciones fundamentales, mientras que la segunda profundizó en las competencias y la idoneidad cultural del candidato. La comunicación de la oferta laboral se realizó aproximadamente un mes después de la fase presencial, culminando así el proceso de selección.